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5 ciclones tropicales recorren el Atlántico, entre ellos los huracanes Paulette y Sally

El Atlántico sigue muy activo con 5 ciclones tropicales simultáneamente: los 2 huracanes Paulette y Sally, las 2 tormentas Teddy y Vicky, y el debilitado René que ahora es una depresión.

Hace meses sabíamos que la temporada de huracanes de este 2020 iba a ser especialmente activa en el Atlántico. El pronóstico elaborado por la NOAA en mayo, inicialmente hablaba de la formación de 16 tormentas con nombre.

Posteriormente, se actualizó, elevando ese número a entre 19 y 25 tormentas. De ellas 7 a 11 se convertirán en huracanes y 3 a 6 en huracanes intensos de categoría 3 o superior.

Es la segunda vez desde que hay registros, que se forman cinco ciclones tropicales (Rene, Paulette, Sally, Teddy y Vicky) en el Atlántico de forma simultánea. La última vez que ocurrió algo similar fue en septiembre de 1971, entonces se formaron seis.

Es la segunda vez desde que hay registros, que se forman cinco ciclones tropicales en el Atlántico de forma simultánea

 Ya son 20 tormentas con nombre aunque el record lo vimos en 2005 con 28. El próximo en tocar tierra será Sally que llega a la costa de Luisiana este martes. Será la #4 del golfo de México después de Hanna, Laura, Marco.

Solo este septiembre, el Atlántico ya ha visto 7 tormentas con nombre, las cinco actuales mencionadas aparte de Nana y Omar. El anterior récord de mayor número de tormentas formadas la primera quincena de septiembre era de 5, y ocurrió en 1869, 1949, 1961, 1998, 2010 y 2018.

Este está siendo un año récord de actividad tropical en el Atlántico, con la friolera de 20 tormentas con nombre cuando el promedio estacional suele ser de 11. Muchas de esas 20 se han adelantado por letra a otras del registro (ver gráfico inferior), sin embargo, la mayoría han resultado ser extremadamente efímeras y débiles.

De hecho, la cantidad de energía ciclónica utilizada por estos sistemas de baja presión este año, está a la par con la de una temporada promedio en el Atlántico.

Una vez se ha formado la tormenta tropical Vicky durante las últimas horas, ahora solo queda un nombre convencional por usar de la lista que elabora el centro nacional de huracanes, Wilfred.

Como ya ocurrió en 2005, la siguiente tormenta ya tendría un nombre del alfabeto Griego.  En octubre de 2005, muchos recordaréis la llegada del huracán Vince a las costas del golfo de Cádiz. Posteriormente, unas semanas después, ya en pleno noviembre, llegaría la tormenta tropical Delta. Fue una tormenta tardía y para recordar, porque causó cuantiosos desperfectos en algunas zonas de las islas Canarias.

A estas alturas del verano, las condiciones oceánicas y atmosféricas siguen siendo favorables para la formación de más tormentas tropicales. Los principales ingredientes incluyen unas temperaturas de la superficie del mar más cálidas que la media en el océano Atlántico tropical y el mar Caribe, una cizalladura vertical de viento reducida, vientos alisios más débiles en el Atlántico, y un monzón amplificado en África occidental.

De momento, durante las próximas horas vamos a estar pendientes de dos huracanes. Paulette este lunes ha pasado como una categoría 1 por Bermuda y continúa rumbo nordeste potencialmente hacia las Azores.

Sally es un potente categoría 2 y se mueve por las cálidas aguas del golfo de México rumbo a la costa de Alabama y Mississippi donde llegará este martes posiblemente como un peligroso categoría 2, con vientos de más de 150 kilómetros por hora.

Se espera que estas condiciones favorables para el desarrollo de tormentas tropicales continúen durante los próximos meses. Otro factor climático que hay detrás de estas condiciones favorables es la fase cálida en curso de la llamada Oscilación Multidecenal del Atlántico. Reapareció en 1995 y ha estado favoreciendo temporadas de huracanes más activas desde entonces.

Otro factor climático que puede alargar la temporada activa y aumentar la frecuencia e intensidad de tormentas tropicales y huracanes, es la presencia de un fenómeno de La Niña cada vez más intenso en el Pacífico ecuatorial. Indicativo de temperaturas de la superficie del mar más frías que el promedio, La Niña puede debilitar aún más la cizalladura del viento sobre la Cuenca Atlántica, permitiendo que las tormentas se desarrollen e intensifiquen.

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